Confía en el Proceso

Para un emprendedor, dada inicio de año tiene un tinte diferente. Celebrar que nuestro proyecto nos acompaña un año más vuelve cada fin de año, uno más especial que el anterior. Es motivante, y esa campana de las doce mueve fibras. Sin embargo, como todos los éxitos y celebraciones de la vida como emprendedor, dura muy poco. Un año nuevo es sinónimo de un reto más grande que el anterior, y Enero significa empezar a implementar las estrategias que nos llevarán a cumplir los objetivos trazados.


¿Cuál es el riesgo más grande? Que los planes se queden en el papel. Llegar a fin de año a acordarnos de unos objetivos que no pudimos cumplir y que empiecen las excusas.


Sin embargo hoy los leemos, y nos sentimos abrumados. ¿Por dónde empezamos? ¿Cómo llego a ese número de ventas? ¿Cómo consigo esa inversión? ¿Cómo implemento semejante estrategia? ¿Cómo contacto a esos influencers?


Acabo de leer un artículo con la respuesta. Si quieren leer el original, aquí se los dejo. Lo recomiendo infinito. Si quieren los puntos clave se los dejo a continuación.


Tenemos que confiar en el proceso.


Es la respuesta que dan los entrenadores de los equipos y atletas de más alto rendimiento al como logran resultados asombrosos. Desde la NBA y NFL hasta los Juegos Olímpicos. Es la respuesta de los CEO’s de las empresas más grandes del mundo al como superan sus resultados año tras año. Es la respuesta de los emprendedores seriales quienes parece que lo que tocan se convierte en oro.


¿Pero qué es el proceso?


Resulta que el mundo en el que vivimos es supremamente complejo. El hecho de que 9 de cada 10 emprendimientos fallen antes de los primeros cinco años es una muestra de ello. Son tantas variables, desde el ambiente macroeconómico y las decisiones del gobierno hasta la calidad de tu equipo y el compromiso de los proveedores. Ni hablar de la siempre existente suerte. ¿Qué tantas cosas pasan en un año? ¿Cómo saber cuál será el panorama hoy, en Mayo, Septiembre o Diciembre?


¿Qué tal si en vez de asustarnos por la inmensidad de nuestros sueños y complejidad de nuestro mundo nos concentramos únicamente en la tarea que tenemos al frente?


Olvídate de ganarle a la competencia. Olvídate de vender los primeros $100’000.000. Olvídate de abrir el local soñado. Olvídate de conseguir al socio estrella.


En qué tarea estas hoy y ahora. ¿Qué puedes completar y hacer ya mismo? ¿Qué puedes controlar? Hacer la tarea minúscula que tengo al frente, y hacerla lo mejor que pueda.


De eso se trata el proceso. En el caos del deporte, la vida y los negocios, el proceso muestra un camino. Un modo de convertir algo supremamente complejo en algo simple. Sin decir que simple es fácil. Pero es más fácil.


El camino a ser un deportista, influencer, vendedor o emprendedor exitoso es eso, un camino. Una serie de pasos. La excelencia consiste en dar pasos. En hacer este pequeño paso de la mejor manera, y luego pasar al siguiente. Como dice una de mis frases favoritas. Somos lo que hacemos de manera repetida. La excelencia por ende, no es un acto, sino un hábito.


El proceso se trata de terminar. Terminar entrenamientos. Terminar reuniones. Terminar grabaciones. Terminar conversaciones. Terminar publicaciones. Terminar la tarea que tengas al frente, que puedes empezar ya, y terminarla bien. No pienses en el final. No pienses en el gran sueño. Piensa en sobrevivir a completar la siguiente tarea. Estarás más cerca de cuando eras solo un soñador.


Cuando se trata de nuestras acciones, el desorden y las distracciones son el némesis. Una mente desordenada pierde sentido de lo que tiene al frente, lo que importa. Y se distrae pensando acerca del futuro. Parece tan fácil pero se nos olvida cuando más importa.


O la última vez que estabas completamente abrumado por la cantidad de trabajo que tenías, ¿cuál fue tu reacción? ¿Pensar una y otra vez en todo lo que faltaba mientras ibas por otro café?


Y no es que estemos en contra de los sueños, los objetivos, las estrategias para cumplirlos. Tenemos que tenerlos, porque son nuestro norte y los que le dan propósito y sentido a nuestras vidas. El error es creer que pasamos de escribir un objetivo a cumplirlo, en instantes. La vida no es de la A-Z. En el medio están la B a la Y. El proceso se trata de hacer las tareas correctas, ahora mismo. Sin preocuparnos por qué pueda pasar después, o los resultados, o todo el gran sueño. Tomar responsabilidad, dejar a un lado las distracciones y EMPEZAR.

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